Existen amplios marcos legales y normativos relacionados con los planes de emergencia y contingencias que deben ser elaborados, puestos a prueba y ajustados por quienes pueden generar o ser afectados por este tipo de situaciones.  Es necesario mencionar la Ley 46 de noviembre 2 de 1988 por la cual se crea y organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, SNPAD, direccionando la conformación de los planes de respuesta a emergencias y la integración de esfuerzos para prevenir y atender las situaciones de este tipo que se pueden traducir en desastres cuando no son atendidas a tiempo, en forma conjunta y organizada. También podemos mencionar la Ley 46 de noviembre 2 de 1988 por la cual se crea y organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, SNPAD, direccionando la conformación de los planes de respuesta a emergencias y la integración de esfuerzos para prevenir y atender las situaciones de este tipo que se pueden traducir en desastres cuando no son atendidas a tiempo, en forma conjunta y organizada. Posteriormente se emite el Decreto 93 del 13 de enero de 1998 el cual adopta el Plan Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, tiene como objetivo “orientar las acciones del Estado y de la sociedad civil para la prevención y mitigación de los riesgos, los preparativos para la atención y la recuperación en caso de desastre, contribuyendo a reducir el riesgo y el desarrollo sostenible de las comunidades vulnerables ante los eventos naturales y antrópicos”.  Sus objetivos se extienden a:  La reducción de riesgos y prevención de desastres,  b. La respuesta efectiva en caso de desastres. C. La recuperación rápida de zonas afectadas.

Podríamos nombrar cada una de las normas elaboradas para la prevención de emergencias, las cuales se pueden encontrar en los portales relacionados con las entidades encargadas de su elaboración y difusión. La pregunta más importante es saber, si contamos en nuestro entorno, como los Colegios, Universidades, Conjuntos Residenciales o Edificios, Iglesias, entidades públicas y aun en espacios públicos, con sistemas sonoros, visuales  o la señalización adecuada, que nos permitan reaccionar adecuadamente frente a un eventual desastre.  Para lograr ciudades resilientes debe existir un trabajo de gestión del riesgo de desastres interdisciplinario, que articule a los distintos niveles gubernamentales y a las agrupaciones de la sociedad civil sobre todo aquellas comprometidas con este tema y los relacionados con el desarrollo sostenible y el cambio climático, y tomarlas medidas que ayuden a reducir el riesgo, y poder responder de manera efectiva si los riesgos terminar transformándose en desastres.

 

  • Cruz Roja Colombiana, Serie 3000, Sistema de manejo Integral de Desastres, 1998.
  • Ministerio del Interior – Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres. – Plan de Acción de la Dirección para la Prevención y Atención de Desastres. Fernando Ramírez.
  • Ministerio del Interior – Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres. Política Nacional de Prevención y Atención de Desastres – Documentos COMPES.
  • Presidencia de la República – Ministerio del Interior – Dirección General para la Prevención y Atención de Desastres.  Pautas para la Recepción de Ayudas Humanitarias y Donaciones en Dinero o en Especie en Situaciones de Calamidad o Desastre en Colombia.